En general los cuadros febriles en los bebés son transitorios y no hay que preocuparse, sin embargo, cuando la fiebre sube o esta acompañada de otros síntomas puede estar indicando algún problema más serio y se debe consultar al pediatra de inmediato. Algunos síntomas a los que debes prestar atención y ante los que conviene consultar son por ejemplo:
1. Falta de hambre, tu bebé rechaza la comida o come muy poquito.
2. Deshidratación, el pañal no aparece mojado, requiere menos cambios a los normales o llora sin lágrimas.
3. Diarrea y vómitos,en general la materia de los bebés es blanda pero se debe diferenciar de una diarrea y prestar atención a los vómitos, esto puede provocarle muy rapidamente una deshidratación.
4. Desgano y llanto, si tu bebé no para de llorar o lo encuentras totalmente desganado.
5. Dificultad para respirar, muchas veces las infecciones respiratorias pueden complicarse.
6. Cambios de color en la piel o sarpullidos, cualquier cambio de coloración normal de la piel o sarpullido.
7. Dolor de oído, puede ser detectado porque el mismo se toque o porque cuando uno intenta tocarle se queja.
8. Ojos irritados o que drenan.
9. Lesiones previas en la piel, cortes, quemaduras, uñas infectadas etc.
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