Durante estas últimas semanas antes del parto, los miles de millones de neuronas del cerebro del bebé lo están ayudando a aprender sobre el ambiente dentro del útero. El bebé puede oír, sentir y hasta ver algo. Los ojos del bebé pueden detectar la luz y las pupilas se pueden contraer o dilatar como respuesta a la luz. Al igual que un recién nacido, duerme la mayor parte del tiempo. Los pulmones del bebé ya casi están completamente formados. La grasa continuará depositándose en el cuerpo del bebé para protegerlo y abrigarlo. Los bebés aumentan considerablemente de peso en las últimas semanas antes del nacimiento.
En la semana 34 la mayoría de los bebés ya se encuentran en posición para el parto.
Para la semana 35 el bebé ya pesa unos 2,4 Kg, pero durante esta semana comienza un período de rápido aumento de peso. A causa de su creciente tamaño, el bebé está algo apretado dentro del útero. Esto hace que los movimientos fetales disminuyan. La dilatación del cuello del útero comienza aproximadmente en la semana 36, el bebé se ha encajado en la pelvis preparándose para el parto.