Entrada: $30 ó podes donar 1kg de leche en polvo o 1 pack de pañales
MIRA EL TRAILER DE MADRE PRIMERIZA!
Por suerte, primerizos se es una sola vez en la vida y el curso intensivo para aprender a ser madre es único, irrepetible y pasa volando.
Padecerlo, disfrutarlo y compartirlo con otras primerizas, con las que alguna vez fueron primerizas y hasta con futuras primerizas es, además de un alivio, la mejor manera de reírnos de la difícil experiencia de convertirnos en mamás.
Este espectáculo unipersonal nos sumerge en la vida de estas mujeres que de un día para otro se convierten en madres, abuelas, tías. ¿Dónde quedan los hombres? Es una buena pregunta que trataremos de contestar a lo largo del puerperio de nuestro personaje principal que durante una hora nos relatará como hizo para recuperar las riendas de su vida.
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Por suerte, primerizos se es una sola vez en la vida y el curso intensivo para aprender a ser madre es único, irrepetible y pasa volando.
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Este espectáculo unipersonal nos sumerge en la vida de estas mujeres que de un día para otro se convierten en madres, abuelas, tías. ¿Dónde quedan los hombres? Es una buena pregunta que trataremos de contestar a lo largo del puerperio de nuestro personaje principal que durante una hora nos relatará como hizo para recuperar las riendas de su vida.
Entrada: $30 ó podes donar 1kg de leche en polvo o 1 pack de pañales
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Por suerte, primerizos se es una sola vez en la vida y el curso intensivo para aprender a ser madre es único, irrepetible y pasa volando.
Padecerlo, disfrutarlo y compartirlo con otras primerizas, con las que alguna vez fueron primerizas y hasta con futuras primerizas es, además de un alivio, la mejor manera de reírnos de la difícil experiencia de convertirnos en mamás.
Este espectáculo unipersonal nos sumerge en la vida de estas mujeres que de un día para otro se convierten en madres, abuelas, tías. ¿Dónde quedan los hombres? Es una buena pregunta que trataremos de contestar a lo largo del puerperio de nuestro personaje principal que durante una hora nos relatará como hizo para recuperar las riendas de su vida.
…hasta que llego el dia en que te diste cuenta que tu vida es como una gran propaganda de televisión! Los pañales, al los cuales no llamas pañales sino que llamas por la marca… las toallitas, la comida, todo es marca… tanto que tu hijo empieza a parecerte un hermoso nene para la televisión.. porque nadie lo dice y no lo hace tan gracioso como él, no les parece?
…hasta que llego el dia en que te diste cuenta que tu vida es como una gran propaganda de televisión! Los pañales, al los cuales no llamas pañales sino que llamas por la marca… las toallitas, la comida, todo es marca… tanto que tu hijo empieza a parecerte un hermoso nene para la televisión.. porque nadie lo dice y no lo hace tan gracioso como él, no les parece?
…hasta que llego el dia en que te diste cuenta que tu vida es como una gran propaganda de televisión! Los pañales, al los cuales no llamas pañales sino que llamas por la marca… las toallitas, la comida, todo es marca… tanto que tu hijo empieza a parecerte un hermoso nene para la televisión.. porque nadie lo dice y no lo hace tan gracioso como él, no les parece?
…hasta que llego el dia en que te diste cuenta que tu vida es como una gran propaganda de televisión! Los pañales, al los cuales no llamas pañales sino que llamas por la marca… las toallitas, la comida, todo es marca… tanto que tu hijo empieza a parecerte un hermoso nene para la televisión.. porque nadie lo dice y no lo hace tan gracioso como él, no les parece?
Salir de vacaciones con el pequeño es toda una aventura. Primero elegir el destino: playa no, porque el sol del mar es mas fuerte y puede dañar la delicada piel de bebe. Montañas es mucho viaje y no sabes si lo tolerara. Cabañas en Entre Ríos tampoco porque hace demasiado calor para el bebito… en fin no hay nada que les venga bien. Deciden que lo mejor es pasar unos días en un campo que les prestaron. Bolso lleno de cosas por si… se cae, se lastima, tiene fiebre, le salen los dientes, etc. Tantos por si llevaste que te olvidaste lo seguro: vasito para el agua y mamadera. Primera noche de puteadas con tu marido porque como él no te ayudo a armar el bolso te olvidaste de lo mas importante. Es más fácil así, la culpa al otro para no reconocer lo evidente: no sos una buena mamá. El segundo día transcurre entre asado, pileta y sol (vos, el bebe no obvio). Pero llega la noche, el baño, la cena, el bebe a dormir ¿y? Estas en el macpo, no hay tele o sea, a escuchar el cantito de los grillos en medio de la oscuridad. Porque además se corto la luz y no tenes ni puta idea de donde estan las velas. Conclusión: a la cama a las diez. Tercer día: lluvia. Lluvia en el campo sin tele con un bebe. Sin palabras ¿Hace falta que les cuente como transcurrió el resto de la semana?
Armaste el arbolito ¿para que? al poco rato el baby tiro de una guirnalda y a la mierda el pinito, los adornitos y la mar en coche. De todos modos insististe y terminaste comprando esos adornos pedorros de los todos por $2 que lo pusiste arriba del microondas. ¿Papa Noel aparecerá al toque de la campanita para que abras la puerta y te de los regalos? Como sea, además de sucumbir a la presión familiar de darle una verde navidad a tu hijo, te lanzaste al consumismo extremo. Esa idea de que cuanto mas gastes mas querrás a tu familia liquido tu aguinaldo y tus nervios. Salir a comprar con un bebe es una locura. El pibe tirando ropa de los estantes, agarrando todos los juguetes que había y vos peleándote con las viejas que no ven por donde van con sus bolsas y le pegaron mas de un roscazo a tu hijo que estaba lo mas pancho en el carro. Lo que se dice una adorable fecha roja y verde!
Tus intentos de volver a tener una vida sexual plena más el intento frustrado de salida solos te dio fuerzas. Entregaste al nene a su abuela y agarraste a tu marido a las ocho de la noche para ir a cenar. Temprano, te repitió el gordo, pero querías aprovechar la noche y evitar que otra borrachera arruine tus posibilidades de no sentirte mamá otra vez. Lo hiciste picar algo rápido y solo lo dejaste tomar un porrón. De ahí al telo por el que pasas todos los días para ir a hacer las compras. Te sentiste una ridícula eligiendo una habitación, que termino siendo la estándar para no desestabilizar la economía del hogar. Entraron y se pasaron un rato largo prendiendo y apagando las luces, buscando música que los ponga cachondos o peleando por si dejar la porno o no. Finalmente con Joe Cocker de fondo empezaron a sacarse la ropa torpemente, tomarse tiempo para besarse y esas cosas que con el apremio por terminar antes de que el nene se despierte se olvidaron de cómo se hacían. Lograron hacerlo. Cayeron exhaustos y rendidos a cada lado de la cama. Mientras fumaban un pucho sin culpas charlaron del polvo que se echaron, de los que solían echarse y de que grande esta el bebé. Al rato se durmieron… profundo. Tan profundo que los despertó el teléfono para avisarles que en diez minutos se terminaban el pernocte. Se vistieron a los pedos, pagaron, salieron y rajaron a lo de tu vieja a buscar al baby. Lo que se dice una noche memorable.
Lo lograse! Convenciste al gordo de dejar al baby con los abuelos para ir a la fiesta solos. Convenciste a los abuelos de que lo cuiden. Compraste todo lo necesario: practicuna, babycoller, pijama nuevo y cualquier cosa para hacer más atractivo ese momento. Armaste un bolso como si tu hijo se fuera de campamento. Lo llevaste vos a casa de tus suegros, llegaron y ni bien pisaste la casa de ellos el turro levanto fiebre. Me esta manipulando, pensaste. Te maquillaste con una mano mientras con la otra lo tenías cagado a upa. Te vestiste con la misma mano libre y hasta ese momento la fiebre le había bajado. Pero cuando llegaste a la puerta le volvió a subir. Te fuiste convencida que le bajaba. Llamaste por celular cada media hora, trataste de no pensar. El gordo se relajo, se tomo todo lo que le ofrecían y más. Vos seguiste llamando. Cada vez que estabas al teléfono la fiebre subía. A las 3 de la mañana decidiste abandona la fiesta, cargar a tu marido en el auto e ir a buscar a tu nene y llevarlo a una guardia. La noche te salio redonda, el gordo reposo y uvasal, vos terapeuta para cortar el cordón y tu hijo un oscar por su actuación.
Día de sol, aire libre, asado, familia. Puse el reloj temprano para preparar el bolso. Jamás prepare un bolso para ir a ningún lado, bronceador y lentes de sol adentro de
la cartera y listo! Pero con un bebé las medidas preventivas son distintas. Así que
al bolso de siempre le agregue una bolsa de pañales entera (por la dudas) cuatro
mudas de ropa (una para cada estación por si al cambio climático se le ocurre hacer de las suyas hoy), toallitas húmedas, algodón, óleo, protector solar 50, repelente para mosquitos y juguetes para que no extrañe su casa. Llegamos a las 11, el baby se enloqueció con tanto campo y empezó a correr por todos lados, yo chocha viendo como en una propaganda a mi hijo de acá por allá por el verde pasto. 12 del mediodía, me acerco a levantarlo del piso por enésima vez y me detengo en lo colorada que estaba su cabeza (me salio peladito el nene). Corro al bolso sin decir nada y desesperada busco el gorrito sin éxito. Le grito a mi marido que cómo no se acordó de meterlo
en el bolso, que yo sola no puedo hacerme cargo de todas las
necesidades del chico y que ahora por su culpa se iba a pelar todo.
Y en un acto heroico me saco la remera, quedando en corpiño con
los michelines al aire, e improviso un gorro casero, salvado su
cabeza de los rayos ultravioletas. Alrededor de las 5 de la tarde
me avivo que en mi acto heroico no me avive de ponerme el protector
50 que si había cargado. Saldo final, cabeza salvada, espalda quemada.